Alessandro Mendini nació en Milán en 1931 y falleció en 2019. De niño vivió en una casa burguesa diseñada por Piero Portaluppi, rodeado de los cuadros de Savinio, Severini, Campigli, Morandi y muchos otros autores que formaban parte de la colección de pintura moderna de su familia, que se expone al público desde 2003 en la Casa Museo Boschi Di Stefano de Milán. Este entorno visual fue fundamental en su formación. Licenciado en Arquitectura, recibió influencias directas de Rogers, Nizzoli y Gio Ponti. Su interés por escribir y teorizar, así como por diseñar, le llevó a dirigir las revistas Casabella (1970-1976), Modo (1977-1981) y Domus (1980-1985; 2010-2011), y a publicar los libros Paesaggio Casalingo (1978), Architettura addio (1981), Progetto infelice (1983), Scritti (2004) y Scritti di Domenica (2016). En las revistas del sector que dirigió, fue portavoz de la cruzada a favor de una arquitectura ecléctica e incoherente, un artefacto maravilloso que mezcla estilos y lenguajes, y que adopta elementos tanto de la contemporaneidad como de la historia, el arte y la producción en masa. Para definir sus intenciones, Mendini recurrió a la imagen del caleidoscopio, «un estado de movimiento continuo, astillas, pedazos de un sistema visual, fragmentos del imaginario contemporáneo». Desde la década de 1970, fue un referente importante en el giro hacia el diseño posmoderno. Defendió lo banal y lo kitsch, armas secretas con las que es posible rescatar a la arquitectura funcionalista y solemne de la monotonía. De 1979 a 1991 dio vida a Alchimia, uno de los grupos de diseño radical más conocidos del mundo. La idea central era la hibridación entre las artes. Este trabajo le llevó al diseño radical, a la arquitectura neomoderna, así como a adoptar un enfoque caligráfico, colorista, simbólico, romántico y problemático del diseño. Desde aquel momento, creó un mundo de cuento de hadas con objetos, muebles, prototipos, productos, pinturas, escritos, ambientes, instalaciones y situaciones que a menudo estaban entrelazados y eran complejos, polémicos, paradójicos, irónicos y literarios. E incluso desde entonces, colaboró con empresas como Alessi, Bisazza, Hermès, Philips, Kartell, Swatch, Venini, Ramun o Cartier, y fue consultor de diversas industrias de Corea para solucionar problemáticas de imagen y diseño, como Cha Hospital, SPC Group, Samsung o LG. A pesar de ser poco dado a la retórica de la enseñanza, impartió clases durante algunos años en la Hochschule für Angewandte Kunst (Universidad de artes aplicadas) de Viena y fue, además, uno de los fundadores de la Domus Academy de Milán (Italia) y profesor honorario del Consejo Académico de la Academia de Bellas Artes de Guangzhou (GAFA) de China. Recibió la distinción «Chevalier des Arts et des Lettres» en Francia, la distinción de la Architectural League de Nueva York y la ciudadanía honoraria de la ciudad de Gwangju (Corea), además de haber sido miembro honorario de la Bezalel Academy of Arts and Design de Jerusalén. En 1979 recibió el premio Compasso d’Oro por la revista Modo, en 1981 por Ricerca sul Decoro y, en 2014, el Compasso d’Oro a la trayectoria profesional. Se le concedió el título de doctor honoris causa por el Politécnico de Milán (Italia), la École Normale Supérieure de Cachan de París (Francia), la Academia de Bellas Artes de Breslavia (Polonia), y la Universidad KMU-Kookmin de Seúl (Corea del Sur). En 2015 recibió el Premio Europeo de Arquitectura 2014 en Chicago (EE. UU.) y fue nombrado Mestre de Design por el FAD (Foment de les Arts i del Disseny) de Barcelona (España). Sus obras se exponen en varios museos y colecciones privadas de todo el mundo. Su obra parece tener dos almas: una solitaria e introvertida y otra dedicada a la actividad en grupo. De hecho, realizó muchas obras en solitario, pero también formó parte de numerosos grupos, tanto con desconocidos como con grandes diseñadores y artistas. Junto con su hermano, el arquitecto Francesco Mendini, trabajó en el ámbito de la arquitectura en el diseño de las fábricas y oficinas de Alessi y del Museo del Casalingo de Omegna, Italia; la piscina olímpica de Trieste, Italia; la restauración de la Villa Comunale y de dos estaciones de metro en Nápoles, Italia; la rehabilitación de una zona industrial con edificios comerciales y residenciales en el distrito Bovisa de Milán, Italia; una torre en Hiroshima, Japón; el Museo de Groninga, Países Bajos; un distrito en Lugano, Suiza; el edificio de oficinas Madsack en Hannover y un edificio comercial en Lörrach, Alemania. En Extremo Oriente, cabe mencionar la construcción de los edificios destinados a la sede de la Trienal de Milán —actualmente ocupados por una cadena de televisión nacional— en Incheon; el distrito residencial Posco, en Seúl; la Torre del Observatorio, en la ciudad de Suncheon; y la Terminal de Alta Velocidad, en Gwangju. Atelier Mendini recibió la Medalla de Oro de la Arquitectura Italiana en 2003 en la Trienal de Milán por el proyecto de las estaciones del metro de Nápoles, y también el Villegiature Award en la categoría de «Best Hotel Architecture and Interior Design in Europe» en 2006 en París por el Byblos Art Hotel de Verona.
Diseño web, dirección artística y programación web / FRI-WEB. Las imágenes están protegidas por la ley de derechos de autor y es ilegal usarlas sin tener permiso por escrito.